Su piel era brillante,
tanto que parecia diamante.
Escribí su nombre en mi sangre.Consumio hasta mis huesos.
Espere que viniera a salvavrme
y con la sangre invoque su cuerpo.
Sangre derramada, vida desperdiciada.
Pense que me salvaría del abismo, aun por un instante,
mi vida cobro sentido.
Le he esperado, angustiada en la noche, arrañando mi vida,
suspirando por los recuerdos de mis heridas.
No ha venido, no me ha salvado.
No ha venido, me estoy ahogando.
Ha venido a tocar a mi puerta, no le he abierto.
Ha mirado por mi ventana, y mi nombre a llamado.
Mi respiración se agita y no puedo contenerlo,
esta aqui, rodeando mi mente con sus susurros.

Ha quebrado mis muros, pero no quiero sus caricias.
Sus palabras parecen de acero, rodeando mi cuello.
Me ha envenenado con su mirada,
y desgraciadamente deje que me tocara.
Su rastro sobre mi cuerpo y mi mente.
Ya no quiero estar despierta,
me a quemado hasta lo mas hondo.
Se forjo en mi, en mi deseo.
En mi anhelo, yo la llame, sin saber.
Y ahora no me quiere dejar, esta aquí.
Dormida, esperando el momento,
para hacer mis miedos resurgir,
para acariciar mi memoria y despertar
la sangre que aun no ha sido derramada.
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